En nuestras capacitaciones corporativas, siempre encontramos el mismo escenario: usuarios financieros y operativos que aman Excel. Y tienen razón para amarlo. Les da una sensación de control inigualable; pueden "tocar" los datos, mover columnas, filtrar y sentir que dominan la información.
El gran reto no es técnico, es mental: ¿Cómo dejar esa herramienta que conozco de toda la vida? La respuesta que siempre damos en consultoría es simple: No tienes que dejarlo. Power BI no viene a restar control, viene a multiplicarlo.
Imagina tu cierre de mes. Probablemente pasas horas copiando, pegando, limpiando celdas vacías y asegurándote de que las fórmulas no se rompan.
El proceso depende de ti. Si tú no actualizas el archivo, el reporte es viejo. Eres el "cuello de botella" necesario.
Configuras la limpieza de datos una sola vez. Después, el reporte se actualiza solo. Pasas de "preparar datos" a "analizar estrategias".
Uno de los puntos que más celebramos en nuestros cursos es la eliminación del caos de versiones. En Excel, compartir significa enviar copias por correo, perdiendo el control de quién tiene el dato correcto.
Con Power BI, publicas una sola versión de la verdad en la nube. Todos ven lo mismo, con permisos de seguridad controlados y sin riesgo de que alguien borre una fórmula por accidente.
Excel es fantástico para análisis personal, pero cuando intentas cruzar bases de datos de millones de filas o conectar tu ERP con tu CRM y un archivo de presupuesto, Excel empieza a sufrir (y tu computadora también).
Excel te funciona como usuario individual. Power BI te funciona como organización. Si hoy tardas más tiempo construyendo el reporte que tomando decisiones con él, es momento de dar el salto.
Descubre nuestros servicios de consultoría para migrar de Excel a Power BI sin dolor.
Solicitar Consultoría